Monday, September 19, 2011

Pateando a Bambi

Hay que ser muy malo para que un premio Nobel de la paz te mande matar y otro le eche porras. A lo mejor Bin Laden sí era tan malo para que Obama lo matara y el Dalai Lama lo justificara. También cabe la posibilidad de que el Nobel de la Paz pudiera llamarse en realidad El tirano del mes. Y eso sin contar que Hitler y Stalin estuvieron alguna vez nominados. Solo hay que ver la lista de galardonados que incluye a Yasser Arafat, a Shimon Peres y el 14 Dalai Lama. Solo falta Kahadfi.

Y es que la fantasía occidental de que los budistas no son violentos es tan vieja como falsa. La realidad es que los grupos budistas son tan pacíficos y tan violentos como los de cualquiera otra ideología, religión o fanatismo. Nadie puede aventar la primera piedra. En el caso particular del budismo tibetano (al que llamaré tibetanismo o lamaismo para deslindarlo de las enseñanzas budistas de las que está tan alejado) la situación es bastante más horrenda.

El primer contacto registrado de manera fidedigna entre el mundo occidental y Tibet es el ocurrido con la exploración que hicieran un par de monjes jesuitas portugueses en 1604 (Antonio de Andrade y Manuel Marques). Las razones eran simples para su acercamiento a Tibet; las descripciones que habían escuchado sobre el reino tras los Himalayas eran tan parecidas al papado medieval, que supusieron la existencia de otro papado en oriente, fundado tal vez por alguno de los apóstoles. Varios siglos más tarde Russell coincide en que los lamas se habían alejado tanto de los preceptos de Buda como los monjes católicos del medioevo de los de Jesús, volviéndose unos tiranos desalmados. Y es que el Tibet hasta mediados del siglo XX mantenía unas condiciones sociales prácticamente idénticas a las de la Europa medieval, pero mucho más crueles para siervos y esclavos (el esclavismo desapareció de Europa con el cristianismo hasta el renacimiento). Para muestra el botón de los exploradores europeos de fines del siglo XIX einicios del XX. A. L. Waddell en 1895 contaba que la población tibetana vivía “bajo la intolerable tiranía de los monjes.”  Poco después en 1904 Perceval Landon decía que el domino del Dalai Lama era una “maquinaria de opresión” para los campesinos y Thomas Holdich en 1906 que “la ciudad de Lhasa se ha revelado en toda su desconcertante barbarie”.

Hasta el mismo Edwar Conze, muy lejos de ser considerado crítico del lamaismo, ha dicho que “parte del éxito de la secta Gelu (la denominación a la que pertenece el Dalai Lama) sobre los otros grupos tibetanos fue el decisivo apoyo militar de la casta mongola que gobernaba China en el siglo XVII quienes con frecuencia devastaban los monasterios de las sectas rivales” entre ellas los Karmapa. De hecho, el título mismo de Dalai, es una palabra mongola que significa gran océano.

¿Otros grupos tibetanos?

Si el actual Dalai Lama es el número 14, el 1 no debió ser tan atrás en el tiempo; los descendientes de Moctezuma van el la generación 21 y el nacimiento de buda es previo a la era cristiana, aún cuando las fechas su nacimiento varían tanto que algunos dudan que existiera un buda histórico (van desde los 400 ac hasta los 1900 ac; Conze lo sitúa en “alrededor de 500 ac”), ¿Entonces qué había antes del Dalai Lama, ya que es evidente que los lamas son por demás tardíos?. Esa fue una de las primeras dudas que tuve luego de leer Kim de Kipling a los 10 años. El budismo llega a Tibet en el siglo VIII, y se fusiona con la religión de los señores feudales tibetanos, la religión animista Bön, una forma de “chamanismo mágico” de la que el tibetanismo conserva muchos elementos, en palabras de Conze. De entre los distintos grupos el que se fortalece es la secta Kagyu cuyo lider es denominado Karmapa. Para el 1500 dc al parecer estos no eran del agrado del poderoso Kublai Khan quien optó por apoyar a los lamas de otra secta para instaurar al primer Gran Lama, con autoridad sobre todos los demás, El tercero de estos, Sónam Gyatso de 25 años, en un acto de desapego y humildad se autoproclamó Dalai Lama, regente de todo Tíbet. Entre sus actos espirituales más amorosos estuvieron la confiscación de monasterios que no eran de su secta y la destrucción de cualquier escrito teológico que contradijera su iluminada actitud. ¿Cómo lo logró? A pos le pidió ayuda al ejército chino. ¿Qué vueltas da la historia, no? Además se decretó que era la “reencarnación” de los dos grandes lamas anteriores. O sea que el primer Dalai Lama es en realidad el tercero, pero es el mismo siempre. O algo así. Su siguiente reencarnación fue todavía más santa y se dedicó a tremendas francachelas, parrandas y a mostrarles distintas posiciones de contemplación a las numerosas señoritas que buscaban su sabiduría. Total que en una de esas, algún monje malacopa decidió mandarlo a checar el nirvana. Y así se la llevaron los siguientes años; en distintos pleitos de cantina cinco Dalai Lama fueron pasados por las armas. Y además asesinados. De su crueldad ni hablamos. Por ejemplo el quinto (me refiero al Dalai Lama 5) le pidió al ejército chino que si por favor podía decirles a los de las otras sectas que se pasaran a convertir a la suya o mejor buscaran otras montañas heladas. El norte de Canadá siempre ha estado disponible. En realidad fue un poco más rudo, les dijo a los chinos que "destruyeran todo linaje, femenino, masculino, a todos los niños, estrellándolos como huevos contra las rocas. (…). En resumen, aniquilar cualquier traza de ellos, inclusive sus nombres.” Eso es amor al prójimo y no miserias.

Y aunque pudiéramos pensar que ya lo pasado pasado, la cosa no cambió nunca. Está bien documentada la existencia de mutilaciones, como amputaciones, extracción de ojos y remoción de lenguas a siervos y esclavos de los lamas que quisieran escapar, inclusive ya en el siglo XX. Los testimonios de sobrevivientes dan cuenta de la compasión de los lamas al echarles sosa cáustica y alcohol en las heridas derivadas de las golpizas por intentar escapar. Los relatos de los exploradores alemanes e ingleses durante el reinado del Dalai Lama 13 refieren las relaciones con el ejército tibetano, las intrigas en la corte, la crueldad de los aristócratas y monjes con los campesinos. Por ejemplo el comandante en jefe del ejército tibetano y ministro del actual Dalai Lama poseía 4000 km2 de tierra y aproximadamente 3500 esclavos y siervos. El mismo Dalai Lama actual al salir hacia India (de más de 25 años de edad) llevaba entre sus “pertenencias” un buen número de sirvientes y esclavos.

Muchos de los sirvientes de los monjes y lamas eran niños tomados de familias pobres, algunos de los cuales también eran entrenados para monjes. Estos chicos también tenían las funciones de cortesanos sexuales en una de las prácticas esotéricas sexuales del tibetanismo, que hacen que Golria Trevi y el padre Maciel se maldigan porque no se les ocurrió primero a ellos. Uno de esos niños fue Tashì-Tsering quien padeció de violaciones continuas por monjes desde los 9 años. Cuando denunció los abusos fue perseguido incansablemente por el actual Dalai Lama primero, y luego por el gobierno chino. Hasta donde sé actualmente es profesor retirado de una universidad en Tibet. Curiosamente una de las acusaciones en su contra por parte del Dalai Lama fue el tener relaciones heterosexuales. Lo cual ya es de risa loca cuando uno ve las declaraciones que ha hecho su santidad sobre la homosexualidad: En 1997 dijo que "desde un punto de vista budista el sexo lésbico y homosexual es considerado una conducta desviada." Claro, si para eso estaban la mujeres. Como lo reportaron numerosas sobrevivientes de la servidumbre sexual, muchas mujeres eran tomadas como "consortes de sabiduría" quienes tenían sexo con los monjes como una forma de buscar la iluminación, al más puro estilo de Rasputín. Tsering no ha sido el único que ha padecido la compasión del Dalai Lama. Los miembros del culto a Dorje Shugden sufren en todo el mundo la persecución derivada de la prohibición del culto que ha hecho el Dalai Lama. Los seguidores de esta variante de tibetanismo se quejan de que son expulsados de sus comunidades, de que se les niegan servicios médicos accesos a trámites del gobierno en el exilio. Sí, en efecto, trámites de gobierno.

La pregunta es de dónde saca dinero para una burocracia, ni modo que cobre impuestos estando en otro país. Eso solo lo hacen los zetas. Una de las principales fuentes de ingreso de los lamas exiliados son las donaciones de organizaciones promotoras de la paz como...la CIA.

La Agencia Central de Inteligencia del gobierno norteamericano ha sido una de las principales fuentes de dinero del Dalai Lama desde el momento mismo del exilio. De hecho desde antes. Gyalo Thondup, uno de los hermanos del Dalai Lama, participó en operaciones con la CIA desde 1951. Más tarde él mismo estuvo en el intento de contra ataque de los lamas con tropas tibetanas entrenadas por Estados Unidos, mismas que fueron muertas o capturadas en su totalidad. Una especie de Playa Girón de los Himalayas. Este fracaso militar no le hizo perder el entusiasmo al Dalai Lama para cultivar la amistad de la CIA a la que cobró tan solo 2 millones de dólares anuales durante décadas. Aún a inicios de este siglo el gobierno norteamericano le daba más de 180 mil dólares anuales por medio de la National Endowment for Democracy, sin contar las subvenciones de la inteligencia India y las numerosas donaciones de excéntricos millonarios como George Soros y gente de la farándula. Porque eso sí, por alguna circunstancia Hollywood está fascinado con el Dalai Lama. Según Ed Douglas en una viejísima nota en el Indian Express Newspaper, se debe a que Hollywood necesita siempre de un enemigo, y China encaja bien en el papel del Imperio junto con el enorme parecido del Dalai Lama con Yoda. Y es que la fascinación de Hollywood parece ser mayor que la del mismísimo Bollywood, dónde sí lo conocen. En todo caso la lista de celebridades es larga e incluye, los Beasties Boys (grupo académico experto en historia de oriente), a Steven Seagal quien recientemente declarara que gracias al tibetanismo ha empezado a convertirse en dios; y a la famosa intelectual de izquierda Sharon Stone quien en un momento de compasión tibetana declaró que las víctimas de los terremotos en China perecieron a consecuencia del karma por haber ocupado Tibet. Olvídense de la tectónica de placas.

Por fortuna para México y su mal karma sísmico, el Dalai lama nos visitó y lo hizo acompañado de un pensador talentosisimo, Richard Gere. Los méritos de éste excepcional erudito de la espiritualidad y el humanismo incluyen haber participado en obras tan profundas y de gran trascendencia para la civilización occidental como La novia fugitiva, Mujer bonita y ¿Quieres bailar?, en la cual compartió créditos con otra luminaria del pensamiento humano, Jennifer López. Francamente si con esas credenciales vamos a aceptar el principio de autoridad de Gere sobre el tema, preferiría a Jennifer López, cuyos argumentos lucen más sólidos y redondos.

A lo mejor por el glamour hollywoodense es que llena estadios como ocurrió hace unos días en México. Aunque en realidad nadie lo sabe. Y es que de ser el patito feo del budismo por sus tintes chamánicos mágicos (algo así como Pare de sufrir en el cristianismo), el tibetanismo se ha puesto de moda en occidente. En parte (como diría Susang Sontang) por lo exótico y porque “glorifica la rendición, exalta la falta de pensamiento y otorga poder de seducción a la muerte.” "No es coincidencia que muchos de sus seguidores sean jóvenes que vienen de una soledad pasmosa, o de intentos jipis y antiautoridad.” Lo curioso es que Sontag se refiere al nazismo.






El parecido entre las descripciones del tibetanismo con el nazismo no es casualidad. Desde que en 1938 Himmler mandara una expedición a Tíbet, buscando evidencias de una raza superior (ver mi artículo de agosto de 2011 en la revista ¿Cómo ves) la empatía entre nazis y lamas ha sido constante. Aunque hay que decir que las descripciones de Schafer (líder de la expedición) sobre las costumbres de los monjes y de los lamas es que eran de “salvajismo” y “tiránicas” Y eso que era nazi. Es conocido que uno de los mentores del Dalai Lama en su juventud fue el miembro de la SS Heinrich Harrer, quien escribiera el famoso panfleto Siete años en el Tibet donde los monjes tibetanos lucen como teletubis víctimas de bulling por parte de los chinos. Los nexos del actual Dalia Lama con los nazis en Sudamérica son bien conocidos y su cabildeo para evitar la extradición de Pinochet a España fue verdaderamente una vergüenza. El apoyo que dio a Shoko Ashara, (líder de la secta Aum Shinrikyo y donador frecuente de yenes al Dalai Lama), fue otra evidencia de su sabiduría acumulada en 14 reencarnaciones, con todo y el tibio deslinde que vino tras los atentados de Ashara en el metro de Tokio con gas sarín.

Y es que elegir a sus amigos no ha sido el fuerte del Dalai Lama. Elba Esther Gordillo es la última de sus amistades gracias al patrocinio de su visita. Aunque considerando el tipo de amigos que ha tenido el Dalai Lama, hay que rescatar a la maestra Gordillo, no nos la vaya a corromper.





Sin con todos estos datos usted, samsárico lector, sigue inquieto porque no pudo pagar los 1, 500 pesos del Metropolitan para verlo de cerquita, no alcanzó los patrocinados del Estadio Azul, o no es amigo de Elba Esther, no se preocupe, Pedro Damían hará un documental de su visita. ¿Y quién es ese? Es quien ha iluminado la mente de nuestra juventud con el grupo Rebelde (con todo y las máximas filosóficas de Anahí).

Ahora bien, si de plano usted prefirió comprar boletos para ver a Erasure, nada más por que canta mejor, sus faldas son más bonitas y costaba menos el boleto, allá usted y su mal karma.

Fuentes principales de información usada en este texto:
Brauen, M.2004 Dreamworld Tibet: westerns illusions
Conze, E. 1959El budismo; FCE (México)
Douglas, E. 1997 Hollywood invades Tibet;; Indian Express Newspaper (Bombay)
García , J.C. 2011Grabará Pedro Damián visita del Dalai Lama, Agencia reforma.
Hale, C. 2006 La cruzada de Himmler; Inédita Editores; Barcelona
López, D. Prisoners of Shangri-La: Tibetan Buddhism and the West; 1998; Chicago University Press
Parenti, M. 2007;Friendly Feudalism: The Tibet Myth;

Russell, B. 1957. Why I am Not a Christian: And Other Essays on Religion and Related Subjects Routledge Classics

Sontang, S. 1972 Bajo el signo de Saturno ;;
Trimondi, V. 2003;The shadow of the Dalai Lama, Sexuality, Magic and Politics in Tibetan Buddhism;

Otras Fuentes consultadas

Goldstein, M.1997 The Snow Lion and the Dragon: China, Tibet, and the Dalai Lama; UCLA press

International child sex tourism; The protection Project/ JHopkins University; 2007
Melvyn Goldstein, William Siebenschuh, and Tashì-Tsering, 1997 The Struggle for Modern Tibet: The Autobiography of Tashì-Tsering (Armonk, N.Y.: M.E. Sharpe,).
Yoichi Shimatsu A Hidden History “Free Tibet, the Lost Crusade of Buddhist Japan” Japanese Religions Vol. 33 (1 & 2): 91-95

Sobre la persecución y prohibición del culto a Sorje Shugden se puede consultar:

5 comments:

Eva ledesma said...

Como siempre mi querido Charly, ilustrativo, claro, humoristico y profundamente inteligente. GRACIAS

Carlos GP. said...

Muy bueno, esa tendencia de glorificar las cosas a repuntado mucho últimamente, a todo lo bueno que se le exalta al Dalai Lama solo le faltaria el "Grande...Muy Grande" de la campaña publicitaria del America.

Andrea Alonso said...

GENIAL !!!!

Guillermina Echeverría-Lozano said...

Mira tu. Muy informativo. Me da pena haberme perdido a Erasure, aunque algo de buen karma he de tener porque también me perdí al Dalai. Excelente artículo. ¡Gracias!

Anonymous said...

Léete la vida de Gandhi, el pacifista adorado y enaltecido por tanta gente que no se ha tomado la molestia de leer su biografía. Menudo pervertido sexual era.