Thursday, June 04, 2009

Rescatando textos

pues aunque Fuimos monos tiene su epacio en Letra S, esta vez repite en versus para solventar uno de esos infaltables duendes que se pasean por las galeras de toda obra impresa y a veces,sólo a veces, ponen una una coma más una menos pero que da al traste con una insomne sesión de escritura.


El Sammygate


Aún cuando Lineo nació 18 años después de la muerte de Thomas Sydenham, ambos tenía mucho más en común de lo que pareciera. El primero más conocido por ser el proponente del sistema de clasificación biológica que en esencia se usa hoy día. El segundo, médico británico, impulsó el diagnóstico clínico de las enfermedades. Ambos coincidían en intentar definir con precisión entidades, identificables sí, pero en esencia variables. La búsqueda de definiciones lleva implícito asumir la rareza de formas que no se ajustan a lo normal.

 

Mirando lo diferente

Dependiendo de lo que se trate, las actitudes hacia lo anormal varían desde el atropello hasta la sobre protección. Alfred Binet lo aprendió al ver como su sistema para ayudar a niños con dificultades de aprendizaje dio pié a catalogar a pequeños como intelectualmente inferiores a la media. Y claro, la sexualidad no escapa a esta tendencia. Parece que no sabemos qué hacer con quienes consideramos diferentes. Respetar al otro pudiera ser un buen punto de partida. Y respeto es lo que faltó el pasado domingo 17 de mayo durante una emisión televisiva en la que la actriz Galilea Montijo y alguien conocido como Sammy participaron de una broma que refleja lo chistoso que nos parece mofarnos de quien no tiene las habilidades cognitivas esperadas.

 

Burlarse del otro

En las escenas transmitidas resultaba obvio que uno de los copartícipes no era consciente de lo que hacía, ni de lo que ocurría. Había un tufo de superioridad, de burla de la sexualidad del otro, que rayaba en el abuso sexual entendido como cualquier actividad sexual sin consentimiento válido de uno de los participantes. En la broma a esta persona la excitaron, le hicieron creer, con base en sus dificultades cognitivas, que tendría relaciones sexuales, la video grabaron y exhibieron para que la gente se riera de su respuesta sexual. La sexualidad es uno de los aspectos más íntimos de los seres humanos y hacer escarnio público de la intimidad de una persona con discapacidad, no sólo cuestiona la visión que sobre ello tienen los participantes, sino a la sociedad que es capaz de reírse del abuso sexual a una persona con evidente discapacidad intelectual.

Pero algo bueno salió de todo esto; activistas y comunicadores solicitaron que instituciones de derechos humanos capaciten a la actriz Galilea Montijo en el tema de discriminación. Es una gran idea, pero la duda que queda es cómo puede ayudar esto para que Sammy no vuelva a tomar ventaja de la condición intelectual de la señorita Montijo.

 

1 comment:

Orquidea said...

Había perdido el contacto con tu blog pero ya sabes que buscando se encuentra... interesantes disertaciones sobre la sexualidad... Beso!