Tuesday, September 29, 2009

¡Felicidades México!

Finalmente entendí por qué los rialiti shous son tan exitosos en México. Son como la inter fase entre la realidad y la fantasía onírica de la tele. Cómo que es un ensayo previo a la matrix. Imposible saber si se está en el set o en la vida de a devis. Y si no me creen, les cuento algunos ejemplos. Un par de días antes de los festejos del 15 de septiembre una niñita de apenitas cuatro añitos le contestaba a una reportera “yo vine a ver a Tatiana, me gusta la canción de pin pon” La pregunta fue que cómo se sentía de ser una niña del bicentenario. Y es que Tatiana fue la madrina del inicio de los festejos del bicentenario de la independencia. No, no fue una de las grandes mujeres de este país, como Ana María Cetto, co ganadora de un premio Nobel, o Ana Barahona presidenta mundial de la Sociedad Internacional de Estudios Sociales e Históricos de la Biología, tampoco fue Julieta Fierro, no. Fue Tatiana, la de pin pon es un muñeco. Pero no fue toda la madrina, la cosa apenas iniciaba. Horas más tarde en una de las peleas de campeonato mundial de los días patrios, una chica muy oronda al entonar el Himno Nacional de México cantó que “mas si osare un extraño enemigo exhalar en sus aras tu aliento.” No sé qué es más asqueroso, si la imagen del extraño enemigo exhalando el aliento en sus aras o pensar en cómo se hizo del aliento del otro. ¿Pos no que era un extraño enemigo? Tal vez a partir de entonces dejaron de ser ambas cosas. Y bueno tratando de olvidar esa imagen de mi cabeza no que quedó otra, ante la pertinaz lluvia, que ver el Grito por la tele, donde todos vimos a ese sujeto chiquito que gritaba que estábamos en el bicentenario. No, no me refiero Felipe Calderón, sino a un festivo asistente al zócalo increpado burlonamente por linda reportera -¿Pos qué no falta un año? Se lo cabuleó en red nacional por semejante burrada. Ya luego ya vino el presidente Calderón que gritó …viva el bicentenario!! Aunque pensándolo bien no estuvo tan mal considerando que minutos antes Juanito en Iztapalapa gritó ¡vivan los niños heroes!! con remate final de un espontaneo que agregó, -y que viva Juanito también!

Y para despedirnos de la trasmisión patria la lindísima, y sólo lindísima, Ana María Lomelí nos dijo “buenas noches, siga en su casa con la balada”. Y por un momento no supe si ponerme a balar o ponerme a cantar. Mmm, bueno en mi caso no importaba mucho, pero supongo que hartos connacionales se confundieron entre sacar el karaoke o el disfraz de borreguito.

Días más tarde, aún con reminiscencias patrióticas, decidí alcanzar a unos amigos para ver el espectáculo de luz y sonido en el Zócalo. Nunca di con ellos, pero conseguí colarme a un lugar donde mientras esperaba, intenté infructuosamente llamarles. Recuerden que si más de 10 personas usan un celular simultáneamente la red se cae. Todavía sigo sin entender cómo los espeleólogos ingleses que quedaron atrapados en una cueva de Puebla hace unos años, llamaron por celular a Inglaterra. Total que el momento esperado llegó. Antes de lo bueno, nos pasaron un video donde mexicanos célebres nos miraban de frente y con sonrisota mientras decían , felicidades México!! No, no fue Mario Molina, ni José Emilio Pacheco o Gabriel Orozco. Tampoco fueron Teodoro González de León, Tania Pérez Salas o Alberto Kalach. Vamos, ni siquiera Susana Zavaleta que sólo al imaginarla decir …felicidades dan ganas de hacer patria. No, los mexicanos célebres fueron entre otros…Chabelo y Paty Chapoy. En medio de estos signos del apocalipsis el espectáculo, hay que decirlo, fue magnífico. Lo malo es que tras 20 minutos regresamos a la realidad en que 100 mil mexicanos no podíamos salir del zócalo. Por qué? Porque otros 100 mil querían entrar. 200 mil personas fuimos incapaces de cedernos la derecha. Algo, nada alentador. Así que casi 40 minutos después aquello era la oscura fantasía de Luis Buñuel en el Ángel Exterminador, sin poder entrar ni salir de un sitio sin razón lógica aparente, pero a lo bestia. Tristemente y al contrario de Claudio Brook yo no tenía a una escultural Silvia Pinal a mi lado sino a una adolescente cubierta de piercings con ganas de vomitar. ¿Y la policía? Pues la Federal no se apareció porque dijo que le tocaba a la del DF.¿Y la del DF? Dijo que le tocaba a la Federal.

Estoy seguro que las visiones apocalípticas que tuvo Josmar, el pastor secuestrador, fueron estas. ¿O usted no agarraría una latas de jumex para secuestrar un avión y alertar al presidente luego de soñar con Chabelo diciéndole Felicidades México?

Y los festejos apenas comienzan!!!

2 comments:

Orquidea said...

Ay amiguito siempre me haces reír con tus ocurrencias... pero salvo eso, comparto contigo la ausencia de la Zavaleta en tan terrible videito que nos pasaron en el Zócalo; y por lo demás... también lo comparto contigo! Besos!!!

Anonymous said...

¡Me encanta lo que escribes y como hablas!Te amo!!!